jueves, 13 de junio de 2013

Crecida del Orinoco 1909











En agosto de 1909 el Orinoco registró una gran crecida y los bolivarenses asociaron el desbordamiento con la llegada del Cometa Halley, anunciada como “el mayor fenómeno celeste que quizás haya observado la humanidad desde 240 años antes de Cristo cuando fue registrado por primera vez”.
            El Río Padre se desbordó e inundó la  Plaza del Abanico (Plaza Farreras) y las calles Venezuela, La Cloaca, El Cañón, Maturín, Zaraza, El Toro, Urica,  Piar, Santa Justa, 28 de Octubre, Santa Rita, El Porvenir, Orinoco, Barrio El Remanso,  Isla del Gato, Solar de la Aduana Vieja,  Barrio Santa Lucía, parte Sur de la Laguna, Barrio La Logia, Barrio El Pilón, y Barrio El Chipolo.
Total 422 casas inundadas, entre ellas, la de los talleres del diario  El Luchador, las casas de las familias Cambra, Núñez Machado, José Eugenio Sánchez Afanador, Siegert, Marcó, Virgilio Casalta, Julia García y  Alcalá Sucre.  El Presidente de la República, Juan Vicente Gómez destinó 40 mil bolívares para la construcción de un nuevo dique entre la parte oriental de Santa Lucía y la occidental de La Alameda,  además, 6 mil bolívares para los damnificados más pobres congregados en número de 545, frente al Palacio Episcopal (Plaza Bolívar) para ser reubicados por  la Junta de Socorro que presidía el obispo de la diócesis, Monseñor Antonio María Durán.           
            Tavera Acosta, Agustín Codazi, Rafael Gómez Picón y Ernesto Sifontes, quienes recogen en sus estudios las crecidas extremas registradas por el Orinoco desde la fundación de Angostura, sostienen que la mayor ocurrió en 1892, específicamente el 10 de agosto, cuando alcanzó una altitud de 19,14 metros sobre el nivel del mar y cubrió la Piedra del Medio por primera vez.
            Para recordar el suceso fue fijada en el inmueble que hace esquina con el Paseo Orinoco y la calle Dalla Costa, justo donde estuvo el Banco Royal of Canadá, una placa de mármol. Otras crecidas famosas recuerda la tradición oral que se registraron en 1844, 1854, 1864, 1872 y 1890. Según la tendencia el Orinoco exagera su crecimiento cada decenio y cada cincuenta años. En 1943, también el 10 de agosto y a medio siglo de la que tapó la Piedra del Medio, se registró otra crecida espantosa. Entonces, la ciudad parecía una Venecia, se podía navegar en curiaras por las calles y ese año, sí toda la nación estuvo pendiente y el Presidente de la República, Medina Angarita, vino a la ciudad para apreciar personalmente los daños y número de damnificados de la inundación. Entonces existía la “Ciudad Perdida”, latrocinio de fama marinera en todos los puertos del país que arrasó el río por completo y sobre cuyos escombros el Mandatario Nacional ordenó la construcción del actual Grupo Escolar Estado Mérida.
            En la Esquina del Sordo, en los propios predios de la Ciudad Perdida hubo hasta hace poco una placa que marcaba el nivel alcanzado por el Orinoco en el 43, prácticamente tocaba el techo de la primera planta del edificio.
            En cuanto al nivel más bajo, el Bachiller Sifontes dice en una monografía del año 58 que el Orinoco lo presentó “el 23 de marzo de 1923 y fue entonces cuando se cortó, se pobló de playones arenosos con canales entre ellos y de troncos secos que impedían la navegación, incluso de la curiara o cayucos, pudiéndose ir de una ribera a la otra vadeando los canales o saltando por sobre las pequeñas islas”.
            


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