lunes, 28 de enero de 2013

La Semana de la Patria

       

Evento que hizo famoso a la doctrina del Nuevo Ideal Nacional  fue la “Semana de la Patria”, manifestación cívica oficial instaurada  según decreto presidencial del 15 de junio de 1953 por el gobierno de Marcos Pérez Jiménez.

            Ese decreto disponía que a partir de ese año, el aniversario de la Independencia de Venezuela, se iniciaría en todo el territorio nacional una semana antes del 5 de julio, para lo cual el Ejecutivo Nacional como el de los Estados, Distrito Federal y Territorios Federales debían elaborar los programas conmemorativos correspondientes.

            La motivación era elocuente: Revalorizar  el concepto de Patria, honrar a los héroes y exaltar los valores de la nacionalidad, pero los adversarios del gobierno  le otorgaban otra connotación, la de beneplácito o adhesión pública a la política del régimen.

            Lo más importante de la manifestación oficialista era un desfile que contaba con la participación de juventudes universitarias, liceístas, escolares, obreros, campesinos, funcionarios públicos, artistas, intelectuales e integrantes de las Fuerzas Armadas Nacionales.  El desfile de Caracas  que tenía como escenario el Paseo Los Próceres,  servía de patrón a los del interior del país.

            En Ciudad Bolívar se iniciaba en la avenida 19 de abril y cubría hasta desintegrarse todo el Paseo Orinoco.  Figura casi emblemática de aquellos días era el negro Tomás Rivilla todo forrado de liquiliqui desde los broches de oro del cuello hasta los zapatos blancos, aunque muchos por el prejuicio adeco mandaban a confeccionar el liquiliqui de color gris.

            Para los sastres de la ciudad la Semana de la Patria era como una bendición, pues con notable antelación y como para un diciembre cualquiera, su trabajo se triplicaba.  Los funcionarios, y más los perezjimenistas connotados del llamado  “Nuevo Ideal Nacional”, mandaban a confeccionar su liquiliqui que sigue siendo a pesar de la transculturación, el traje típico nacional.

            Víctor Inojosa, sastre tradicional de Ciudad Bolívar, recuerda que en febrero de 1952 cuando colocaron la primera piedra de Puerto Ordaz y Ciudad Piar,  tuvo, por orden del gobernador Eudoro Sánchez Lanz, que confeccionarle liquiliqui a varios norteamericanos, entre ellos, a Mr. Hogberg, Presidente de la OMC.  Pero el susto más grande de su vida lo padeció cuando el Gobernador René Silva Idrogo  le envió al periodista Jesús Lozada Rondón, un gordo de 120 kilos con talla de uno ochenta,  para que le confeccionara cuatro trajes. Entonces, para poder tomarle las medidas tuvo que montarse en un taburete.

            Por aquellos trajes, obviamente, debió cobrar más de lo corriente que era bastante, pues han sido para él los gobiernos adecos los mejores  porque a los descendientes de Juan Bimba les encanta mandarse hacer trajes.  Durante el primer período de Carlos Andrés Pérez no se daba abasto y tuvo que habilitar operarias extras.

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