domingo, 27 de enero de 2013

Don Rivilla y su escudero Florentino



Si bien Rivilla era figura emblemática de la Semana de la Patria, también lo era como abanderado en la campaña a favor de la creación de la Universidad de Oriente que estudiantes orientales habían iniciado en Mérida en 1948 y no había podido avanzar con la Dictadura debido a  la dispersión de los integrantes del Comité‚ luego de las graduaciones de 1953.  La única llama viva de ese movimiento que había tocado todos los estratos sociales, la representaba en Ciudad Bolívar el pequeño comerciante del Mercado, don Tomás Rivilla, a quien los citadinos conocían mejor como "El Negro de las Lamus". Rivilla tomó la campaña para él y en compañía de su camarada, Florencio Pinto, caminó por todo el Estado y el Oriente sumando firmas al pie de un documento que pedía al Gobierno Nacional la creación de la Universidad de Oriente. Pero el Gobierno nacido de un golpe contra Gallegos nunca quiso nada con las Universidades, principal foco de rebelión contra el sistema político vigente; de manera que, al derrumbarse, sólo quedaba la pancarta de Rivilla enarbolada en el frontispicio de su casa frente al altozano de la Catedral: "Mi General, los guayaneses quieren que le devuelvan su Universidad" El General no la devolvió, tampoco su sucesor Wolfgang Larrazabal a pesar de su origen carupanero. Correspondió al cumanés doctor Edgar Sanabria, ex-Rector de la UCV y Presidente provisional, firmar el decreto 459 creando la Universidad de Oriente, con sede en Cumaná  y no en Ciudad Bolívar como bien quería el quijote don Tomás Rivilla y su escudero Florencio Pinto.

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