domingo, 31 de marzo de 2013

Bolívar excitado por el vino en Angostura



            Como cualquier ser humano común y corriente, pero con espíritu jovial, a Bolívar le gustaba el baile aunque con el tiempo, a medida que iba saliendo de la guerra, pero agravándose los problemas políticos y de salud, esa afición fue decayendo.
            Su baile preferido era el valse y danzaba horas seguidas cuando encontraba buena pareja.  Llegó a decir Bolívar a su edecán Perú de Lacroix que el baile lo inspiraba, y excitaba su imaginación de manera tal que muchas veces, estando en campaña, alternaba el baile con la tarea de escribir y despachar órdenes cuando por la noche había fiesta en alguna ciudad, pueblo o villa del lugar donde acampaba su ejército.
            “Hay hombres – decía – que necesitan estar solos y bien retirados de todo ruido para poder pensar y meditar; yo en cambio, reflexiono y medito en medio de la sociedad, de los placeres, del ruido y de las balas”.
            Y así como le aficionaba el baile también le gustaba el vino y elogiaba sus virtudes.  “Es una de las producciones de la naturaleza más útiles para el hombre; tomado con moderación fortifica el estómago y todo el organismo.  Es un néctar sabroso y su más preciosa virtud es la de alegrar al hombre, aliviar sus pesares y aumentar su valor.”
            Anecdóticamente comentó en cierta ocasión como una simple botella de vino madera le hizo cambiar de decisión y ganar una batalla que parecía imposible.
            Empero si bien el vino agradaba al Libertador, trataba de evitarlo debido a que lo excitaba en extremo.  Exaltaba de tal forma su temperamento que lo hacía según el caso escenificar comportamientos fuera de todo orden y protocolo como el que tuvo al final de un banquete ofrecido en Angostura a John B. Irving, Comisionado especial del Gobierno de los Estados Unidos.  En sus Leyendas Históricas, Arístides Rojas cuenta que Bolívar, al llegar el momento de los postres, se subió a la mesa y pisando de un extremo a otro cuanta losa y cristalería había en ella, prorrumpió enardecido al calor de la conversación:  “Así, así  iré yo del Atlántico al Pacífico y desde Panamá a Cabo de Hornos, hasta acabar con el último español.”  Esto, al parecer, se hizo una constante pues en el Alto Perú en 1924 – escribe el general Francisco Burdett O’Conor, Bolívar dio un banquete a los jefes oficiales con ocasión de la reunión de las unidades del Ejército Libertador y al contestar un brindis suyo, exclamó alzando la copa “Este es un brindis” Luego saltó sobre la mesa, vació la copa y la estrelló contra la pared de la sala.  En Arequipa en 1825 en un banquete que ofreció el general argentino Rudesido Alvarado, hizo algo parecido.  Las explosiones temperamentales casi desbordando las copas por lograr la libertad de América.  De todas maneras, Bolívar era indudablemente un genio y a decir de Séneca “no ha habido hombre genio extraordinario sin mezclarse de locura”.

sábado, 30 de marzo de 2013

San Isidro en entredicho



San Isidro Labrador ha sido asociado por el agua y el sol porque según creencia a él se le adivinan poderes intermediarios para hacer que Dios quite el agua y ponga el sol cuando la lluvia por caer en exceso obliga también a un exceso de ruegos por parte de los devotos del santo.  Sin embargo, en el santoral San Isidro Labrador está representado con el emblema de la abeja y el pan simbolizando tal vez algún pasaje muy acentuado de su abnegada existencia.  Como quiera que sea, lo cierto es que San Isidro no estavo muy bien con Ferrominera empeñada en explotar con todos los hierros el cuadrilátero de su yacimiento, nada menos que de 400 millones de toneladas de mineral ferroso con tenor de 65 por ciento.  Lo decimos porque el día en que muy cerca del cerro el doctor Aníbal La Riva, Presidente de Ferrominera,  se proponía decir el discurso de inauguración de los trabajos de infraestructura para la explotación del mineral de San Isidro, sobrevino un golpe de agua que nadie esperaba, pues varios meses hacía que no llovía y además el sol había amanecido esplendoroso.  El arzobispo Crisanto Mata Cova y el padre José que estaban entre los circunstantes poco entendían el fenómeno de   la aguada y parecían buscar la respuesta mirando al cerro y al cielo, pero menos podía entenderlo el geólogo socialcristiano La Riva que comenzó diciendo “Hace un rato le preguntaba al padre José si San Isidro no sería un santo devaluado por aquello del agua y el sol”.  Algo así como un santo que no hace milagros.  No dijo ni sabemos que respondió el sacerdote pero seguramente que estaría este más de acuerdo con el santo labrador, pues el hierro, al fin y al cabo no es un producto renovable  como el sol, el agua, el pan y la miel.

viernes, 29 de marzo de 2013

El monstruo del Orinoco



La piedra del medio llamada “Orinocómetro” en razón de que por ella se guían los ribereños para medir el nivel del río padre, también, al parecer, tiene monstruos como Escila y Caribdis de las famosas Rocas Erráticas que estremecieron las naves de Ulises mientras navegaba de regreso a su lejana y amada Itaca.
            La leyenda se teje desde algún tiempo y el director de Radio Orinoco la revivió en un alarde de especulación periodística que sacó la emisora de abajo colocándola en los primeros lugares de sintonías.
            Lo cierto es que por donde el Chino León decía  que aparecían los monstruos de la piedra del medio absorbiendo como tromba todo cuanto por allí se acercaba, habían desaparecido curiaras, nadadores y hasta una chalana llamada “La Múcura” cargada de zorras se hundió por allí en la década del 50 y esto, por supuesto, a través del tiempo dio pábulo a la imaginación popular tan sensible a las homéricas fantasías de la Odisea.
            Atraído por la leyenda llegó hasta Ciudad Bolívar un barco del Instituto Oceánico de la UDO a detectar con sus sondas ultrasónicas lo que pasaba por los alrededores de la Piedra y localizó una depresión en forma de embudo que alcanza la increíble profundidad de 150 metros  bajo el nivel del mar y, aguas más arriba, justo bajo el tablero del Puente Angostura, otra fosa con profundidad de 60 metros.
            En estas dos fosas donde se arremolinan las aguas del Orinoco podría estar la clave de los fantasmas de Escila y Caribdis que pusieron a valer a la antigua emisora del Paseo Meneses.

jueves, 28 de marzo de 2013

El Peludo del Polanco








Aquí vemos en este paisaje captado por la gráfica de Víctor Bayola Díaz la supuesta guarida fluvial de “el Peludo”, en el desaparecido atracadero de curiaras El Polanco, en la zona de Perro Seco, el barrio más antiguo de la ciudad puesto que data de los mismos días de la fundación de la Angostura del Orinoco. Piar menciona a Perro Seco en su diario de campaña, pero no habla de “el Peludo”, quien si habla de un personaje parecido por estos predios del Orinoco es el sacerdote Pedro Mártir de Anglería, historiador, humanista y cronista de la India.


Los vecinos del antiguo puerto de ferrys y chalanas me confirmaron la existencia de ese espíritu maligno en la playa de Polanco que molesta y atrapa a los bañistas. Quienes lo han visto y sentido dicen que es peludo y de allí que sea identificado como “el Peludo de Polanco”.



Teófilo Hernández, un pariente cercano de la familia Tomedes, moradores del Cerro El Temblador, que solía bañarse en esa playa y nadar hasta la isla El Degredo, como también lo hacían cuando eran muy muchachos Constantino Donato Maradei, Jesús Rafael Soto, Héctor Guillermo Villalobos y Raúl Leoni Otero, mostraba en el pie derecho la marca que según él le dejó el apretón de “el Peludo” cuando intentó atraparlo. Otros antiguos habitantes de los Palos de Agua El Pueblito dicen haber sentido en noches de insomnio los chapuzones que se daba el Peludo



Afortunadamente de esa playa salieron ilesos el padre Maradei, quien  llegó a ser obispo; Soto, un representante del arte óptico de fama internacional; Héctor Guillermo Villalobos, un extraordinario romancero y Raúl Leoni, diputado, senador y presidente del Congreso y finalmente Presidente de la República.



Lo cierto es que según la creencia popular, “el Peludo” se llevó a unos cuantos que jamás flotaron como suele ocurrir después de varios días, ni fueron localizados por la velita encendida de la Candelaria navegando en totuma.



Precisamente, el Peludo del Polanco habría sido un marino que desapareció de un barco surto en el puerto de Angostura y jamás pudo ser hallado ni con la infalible vela de la Candelaria.  Esa es una versión porque existe otra asociada con esto que escribió el cronista de la India Pedro Mártir de Anglería: los tripulantes de un barco “echaron de ver algo desconocido que nadaba en la superficie: declararon haber visto una cabeza humana con pelo, barba poblada y brazos. Mientras la miraban en silencio, el monstruo admirado iba nadando a la vista de la nave. Pero cuando dieron gritos se zambulló. Dejó ver que la parte de su cuerpo cubierta bajo el agua terminaba en pez, habiéndosele visto la cola. Nos parece que serán los tritones, hijos de Neptuno”.



Muchos autores de la época dicen haber visto sirenas en el Orinoco aunque algunos las confundieron con las toninas y los manatíes. Los tritones, acompañantes de las sirenas con formas muy semejantes,  solo se veían en el mar. Los pescadores de Soledad frente a Ciudad Bolívar están convencidos de la existencia de una sirena en las bocas del Caris sobre el Orinoco que han bautizado con el nombre de “la Carona” por lo ovalado de su rostro, que le da buena pesca cuando está de buen humor.



El alemán Sebastian Muster, en su Cosmografía Universal, informa sobre la existencia de humanos fabulosos en Guayana como la Mujer de siete brazos capaz de abarcarlo todo, El Vigilante de cuatro ojos cuidando los tesoros de la tierra al igual que los awaipanomas del Alto Caura con los ojos y la nariz en el pecho, los seres humanos con cuello y pico de buitre, el caballo que brinca a una velocidad espantosa para atrapar a su presa, las mujeres de pelaje lanudo, las indomables bellas amazonas y los hombres con rabos parecidos al oso palmero.




             

miércoles, 27 de marzo de 2013

Leoni expulsado por comunista


Pero si bien Raúl Leoni escapó de las manos fantasmales del Peludo, no pudo salvarse del “Inciso Sexto”. En 1937 y de acuerdo con la Constitución de 1936 hubo elecciones y Raúl Leoni junto con Héctor Guillermo Villalobos salió electo diputado por el Estado Bolívar.  Suplentes Raimundo Aristeguieta y J. F. Reyes Baena.  Pero la diputación de Leoni fue anulada al presentarse en el Congreso, al igual que la de Gonzalo Barrios y Jóvito Villalba por “pertenecer a doctrinas extrañas”, según el Inciso Sexto del Articulo 32 de la Constitución que daba al Presidente de la República potestad de calificar a las personas o descalificarlas, según su militancia política.  En este caso, los señalados eran calificados de comunistas.  Hubo que realizar nuevas elecciones en el Estado Bolívar y Leoni fue sustituido por el poeta Andrés Brito, pero cuando éste se incorporó fue insultado y atacado fuertemente por el diputado Larrain.  Andrés Brito era un margariteño, secretario del general  Francisco Antonio Vásquez, jefe de la División de Oriente, la más aguerrida de la Guerra Libertadora y desde entonces se radicó en Ciudad Bolívar y durante un tiempo en la tierra del Yuruary que entonces tenía fama por sus mujeres bonitas.


martes, 26 de marzo de 2013

“que se vaya a otra parte con su sinfonía de bejuco”.



            Héctor Guillermo Villalobos se hizo famoso como poeta y por esa vía llegó a ser dirigente estudiantil, diputado y finalmente Gobernador a raíz de la Revolución del 18 de Octubre de 1945 que dio al traste con el Gobierno constitucional de Isaías Medina Angarita.  Se posesionó como Presidente del Estado Bolívar al cuarto día y nombró Secretario de gobierno al historiador nativo de Upata J. M. Siso Martínez, quien por divergencias con el mandatario renunció a los cinco meses al igual que el Director de Política, Régulo Salazar, quien lo hace a través de una carta publicada en su semanario humorístico “El Loro”, al siguiente día respondida por Héctor Guillermo Villalobos, quien le dice que ha renunciado por “un exceso de magnanimidad de mi parte porque mi orden de renuncia fue muy anterior”.  Villalobos lo acusa de deslealtad y en un arranque de rabia exclama: “que se vaya a otra parte con su sinfonía de bejuco”.
            Siendo Presidente del Estado un poeta como Héctor Guillermo Villalobos, comprensivo es que haya invitado a otro poeta, en ese caso, a su paisana Luz Machado, para que colaborara con él en calidad de Secretaria Privada y asimismo a sus amigos Nicolás Guillén, legítimo representante de la poesía afro-antillana y de la literatura caribeña,  y a Miguel Otero Silva para que viniesen a leer sus poemas en la Biblioteca Auditorio.  El recital fue un verdadero acontecimiento y de paso, a beneficio del Hospital.  Los citadinos se entusiasmaron con el poema “Sóngoro consongo” del poeta Guillén y otros que tocaron muy de cerca las mujeres bonitas de Guayana.

lunes, 25 de marzo de 2013

Las bolivarenses más bonitas del 38

Olga Puppio, la Nena Requesen y Aimé Battistini,


            Y era que en ese tiempo, Ciudad Bolívar trascendía por la donosura de sus mujeres.  En agosto del 38 fueron muy bien publicitadas como las más bellas: Luisa Teresa Acosta, Mercedes Alvarado, Olga Puppio, Sofía Paravisini, Francis Damiani, Catalina Enet, Luisita Sucre, Esperanza Mares, María de Lourdes Battistini, quien concurrió como Miss Bolívar al certamen de Miss Venezuela, promovida por la Premier y la Roxy Publiciting; Amely Salicetti,  Reina de la radio Ecos del Orinoco; la Nena Requesen, Reina del Hipódromo, a quien del Valle Laveauz dedica poesía y Trina Mercedes Reyes, Señorita Bolívar, en concurso patrocinado por la Revista Hogar y quien atribuía su lozanía a los frutos del Mamón del Paseo Gáspari

domingo, 24 de marzo de 2013

El mamón y la ceiba preñada

El mamón, que delicia de fruta
            El “Mamón del Paseo Gáspari”, un hermoso y viejo ejemplar,  era una mina para su propietario cada vez que cargaba, pues vendía a diez bolívares cada racimo que la gente se disputaba porque decían que el mamón era bueno para mantener la piel lozana.  Un poco más adelante se extendía el “Morichal de La Palomera” que ocupó el Provisor y Vicario de la Diócesis de Guayana, Silvestre Guevara y Lira.  Por eso lo llamaban también el “Morichal del Obispo” en cuyo sitio creció una gigante y esplendorosa Ceiba.  En cierta ocasión se corrió la especie según la cual la Ceiba estaba preñada y la gente en romería iba a ver el extraño fenómeno que duró hasta que fue necesario talarla para transformar la vía en el actual Paseo Gáspari, nombre popularizado desde el momento en que el médico Santos Gáspari, construyó en el lugar la primera casa quinta,  El médico, muy solícito y humanitario llegó a ser Presidente del Estado, no obstante su condición de italiano.

sábado, 23 de marzo de 2013

El niño de tres razas



Cada cierto tiempo surgía en la ciudad algún hecho que llamara poderosamente la atención y curiosidad del colectivo y así como ocurrió temporalmente con la Ceiba preñada, había ocurrido antes con el llamado “Niño de tres razas”.
             Efectivamente, en  víspera de la Navidad de 1907, la ciudad despertó con la insólita novedad de un niño llamado José Manuel Moreno, traído de “Monte Cristo”, donde nació el 27 de diciembre de 1906 con epidermis negra, blanca y rubia más los ojos azules.  La gente que acudía en romería a verlo apreciaba del niño, el cabello blanco, rubio y negro.  Blanco también el centro del rostro, pero negro los lados y azules los ojos. Las cejas rubi - negras y el color del pecho hasta la región abdominal semejaba la forma de un corazón.  Los brazos de color blanco cuando se abrían formaban con la mancha del pecho y de la cara una cruz impresionante.  La pierna izquierda era de dos colores y negro el resto del cuerpo.  El niño estaba bajo el cuidado de su madre Estefanía Moreno, quien vivía en la Plaza del Convento en una casa propiedad de la señora Marcelina Guzmán.

jueves, 21 de marzo de 2013

La Ceiba de los esclavos


Ciudad Bolívar estuvo hasta la década del sesenta muy poblada de frondosas y gigantescas ceibas que le daban sombra y sensación de seguridad al citadino. Entre esos monumentales árboles tropicales de los que muy pocos quedan ya, destacaba La Ceiba de La Trinidad, en la misma orilla del Río, e históricamente famosa porque ella formaba parte de ese capítulo doloroso de la Esclavitud. Allí las autoridades imponían cuarentena a los negros comprados por pudientes familias angostureñas y de allí de la fronda y sombra de esa Ceiba que se mantuvo en pie hasta 1970, salió el canto del baile “El Papelon grabada por el Conjunto Serenata Guayanesa:

“Mi amita chupa caña/ mi amito bebe ron/ y yo tengo un hermanito/ que se roba el papelón/ Los blancos usan zapatos/ y chilenas con tacón/ y los negros manumisos/ llevan pelao el talón/ Suda el negro en el trapiche/ para hacerle al amo el ron/ escupiéndole a la caña/ la saliva del rencor/ Ceiba de la Trinidad/ cuna de la rebelión/ sombra de la libertad/ grito de revolución”.

La Ceiba de la Trinidad desapareció devorada por el comején  que labró una especie de nicho en el centro donde se acurrucaban los muchachos con ingenuo placer.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Numantinos y forasteros





Sabido era que el prócer de la Independencia, general Tomás de Heres, no pasaba a ciertos italianos y ese rechazo se alimentaba por la posición combativa de Juan Bautista Dalla Costa (italiano, nacido en Génova) contra su gestión hasta el punto de denostarlo tanto a él como a sus seguidores de “numantinos”, “heresiarcas”, “serviles”, “provincialitas” y “antropófagos”.  Por su parte, los de Heres respondían con los epítetos de  “forasteros”, “contrabandistas”, “logreros”, “obstruccionistas”.  El colmo de la ironía llegó al extremo, después de asesinado Tomás de Heres (9 de abril de 1842), de sustraer la lápida de mármol que identificaba su tumba para colocarla, grabada en el reverso, en el túmulo de una familia italiana de apellido Golletti.  Afortunadamente, Tomas de Heres no necesitó más de la lápida porque sus restos fueron exhumados y depositados en la Catedral y finalmente en el Panteón Nacional.

Los aullidos del Auyantepuy


Los tentáculos de la colonia italiana llegaron, incluso, alcanzar la Meseta del Auyantepuy.  El Bachiller Ernesto Sifontes contaba  que esta Meseta fue descubierta por el General Cenobio Salas Caro y el ingeniero José Francisco Grillet Sucre (Pancho Grillet) en 1912 durante una expedición de seis meses.  Los indios la llamaban “Yatepúi”, pero el ingeniero se empeñó en atribuirle etimología extraña al nombre indígena y dio por llamarle “Aultante pui”, vocablo italiano que significa “el que más aulla”.

martes, 19 de marzo de 2013

El descubridor de Canaima



El Capitán de aviación, Charles Boughan, quien vino a Venezuela como piloto de la Línea TACA  en 1948  y luego se dedicó a trabajar concesiones mineras obtenidas en las inmediaciones del la Meseta del Auyantepúi dominando el paisaje de la Laguna de Canaima, podríamos decir que fue el primero en poner a valer la zona.  Construyó un campamento y pista de aterrizaje e inició el turismo en esa edénica región, desde Maiquetía cobrando 450 bolívares por persona, incluyendo hospedaje por dos días.  Transportando 10 turistas, sufrió un accidente mortal en Barlovento,  montaña de Capayapa, en su avión YV-C-LBK y sus restos fueron sepultados frente al Salto Hacha, al lado de su paisano y compañero de aventura, el norteamericano John Bryan, quien había perecido el año anterior al naufragar su curiara en el lago.  Cuando las autoridades judiciales salieron a investigar la muerte del norteamericano murieron carbonizadas al estrellarse la avioneta donde viajaban.

Alberto Minet, constructor de las primeras chalanas de hierro que cruzaron el Orinoco, era su vecino en la hoy avenida San Vicente de Paúl y realizó algunas construcciones metálicas para su campamento.  Cuenta  Minet que cierto día llevaron al Aeropuerto unos envigados diseñados por él, para poder subir un Jeep abordo de su avión DC3 y que él había proyectado llevar de San Pedro de las Bocas a Icabarú. El Capitán Boughan le previno que debía acompañarlo temprano al día siguiente para realizar estas operaciones, pero cuando iban a subir al avión, se extrañó de no ver a su Copiloto, entonces dijo: “no hace falta cambiar de orden de vuelo, suba, hoy será usted mi Copiloto” y así despegaron sin problemas en el día naciente con rumbo a la Gran Sabana.

No había transcurrido una hora de vuelo cuando al entrar el avión en las nubes densas que se acumulan frecuentemente a lo largo de la cadena de mesetas de la Gran Sabana., vio que el Capitán Boughan se había quedado dormido. Lo despertó sacudiéndolo y gritándole ¡Capitán!  Él se enderezó levantando su brazo izquierdo, miró el reloj, jaló hacia él el timón del  DC3, mientras el timón gemelo  golpeaba el  plexo solar del improvisado copiloto.

El avión se estremeció al encabritarse violentamente y Minet se encogió del susto cuando vio a través de la neblina la pared rocosa del Auyantepui  ante una planicie que corría delante de sus ojos a unos escasos metros.

Después de haber realizado las operaciones previstas en San Pedro de las Bocas e Icabarú, regresaron. Charles Boughan voló por encima del Avión de Jimmy Ángel,  descendiendo a ras con el río.  Luego lo enrumbó  hacia el Cañón del Salto  realizando un giro de 90º que llevó el DC-3 a la pared opuesta,  fue cuando arrellanado en el asiento,  Boughan  largó  esta expresiva carcajada: “Alberto, ahora si  que te asusté” y no era para menos. Alberto Minet pasó la experiencia pasándose una orquídea por el rostro que le había comprado a una Pemón.

domingo, 17 de marzo de 2013

La isla de las orquídeas

 
 En la ruta hacia Canaima se halla la Isla de las Orquídeas, nombre derivado de la abundancia allí de esa Flor de Mayo o Flor de Venezuela  que en vez de la Rosa debería ser la Reina de las Flores, aún en materia de precios, pues más cuesta una orquídea que una rosa.  A propósito de una visita que el doctor en botánica Leandro Aristeguieta hiciera a esa isla, tan visitada por turistas de todo el mundo, especialmente por botánicos y orquidiólogos, comentó entre sus paisanos bolivarenses que de tanto admirar a la orquídea terminó por tenerle “rabia”  en razón de que cuando iba con sus alumnos a una clase de campo y se  situaba frente a un robusto Samán o un Araguaney y a alguien se le ocurría decir que veía una orquídea en algún lado, todo el alumnado perdía la compostura académica y lo dejaba solo para volcarse ante la flor.

viernes, 15 de marzo de 2013

Blohm está con otros


De manera que los alemanes, tan activos como emprendedores, la pasaron muy mal cuando los países aliados de occidente, entre ellos Venezuela, entraron en conflicto contra la Alemania nazi de Adolfo Hitler, particularmente los no nacionalizados y con empresas como Blohm en Venezuela, pues fueron colocados en una lista negra, visto lo cual y en busca de protección para sus intereses, la Casa Blohm debió ponerse  en manos venezolanas y de alemanes nacionalizados, por lo que se transformó en BECO que significaba “Blohm  Está Con Otros”, nombre inventado mediante concurso entre sus empleados. La disolución de la firma comercial “Blohm & Cia” procedió conforme a Resolución del  Decreto 241 dictado por el Gobierno de Isaías Medina Angarita el 9 de noviembre de 1943.  Venezuela rompió relaciones con Alemania y Japón a mediados de febrero de 1945, tres meses antes de la Capitulación de Alemania y seis antes de la explosión de la Bomba Atómica sobre Hiroshima.

jueves, 14 de marzo de 2013

El matrimonio es cosa seria



En la prestigiosa Casa Blohm, existía una disciplina de probidad, rendimiento y trabajo rigurosa que tocaba incluso la cuestión del matrimonio. “El matrimonio es cosa seria y no se puede sostener con cuatro lochas” solía decir don Hilario Machado y este era un decir que preocupaba a   Adrián Cordoliani.  Él que desde muchacho venía cubriendo toda la escala de la administración llegando  a ser Apoderado de la empresa mercantil, no devengaba 400 bolívares al mes, sueldo mínimo para poder contraer matrimonio a riesgo de ser despedido, según el código  de rendimiento y productividad de la empresa.  Pero Cordoliani, hombre probo y eficiente, estaba muy enamorado y ante la inminencia de su renuncia, los propietarios se negaron a perderlo y a escondidas de los demás empleados lo beneficiaron con un bono compensatorio para que pudiera entregarse en los brazos de dulcinea.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Tengan cuidado con ese hombre !



            Adrián Cordoliani, hechura de la Casa Blohm, sin ser político definido, resultó electo concejal y Presidente del Concejo Municipal de Heres, durante el período de López Contreras y Medina Angarita, postulado en tres planchas al mismo tiempo: Cooperativa de Obreros y Artesanos, empresarios y partidarios políticos del Presidente del Estado, doctor José Benigno Rendón.  Asimismo fue directivo del Banco de  Fomento Regional Guayana desde enero de 1956 cuando fue creado bajo la presidencia de don Natalio Valery Agostini pasando por su conversión en Banco Guayana dependiente del Banco industrial hasta 1996 cuando fue adquirido por la empresa privada.  Siendo él Gerente y Secretario de la Directiva, en sustitución de Bernardo Gonzalez Vale,  que integraban Alejandro Unceín, L. A. Silva Zabala, Juan Casalta y J. A. Pietrantoni, atendía a un cliente que venía a negociar un crédito.  En eso hizo su entrada en dirección a su despacho, Don Natalio Valery, y al instante lo llamó por el teléfono interno y lo previno: “Cordoliani, tenga cuidado con ese hombre.  Ese hombre está mal.  Fíjese que tiene sucio el cuello de la camisa”.

martes, 12 de marzo de 2013

Un guayanés en la guerra de Corea


Si un hombre tiene el cuello sucio es porque está en conflicto o viene de una guerra.  De cualquier guerra, menos, claro está, de la Segunda Guerra Mundial que acababa de finalizar, pero que dejaba una secuela terrible de escasez y sufrimientos como era el caso de la Península coreana dividida entre la Unión Soviética y los Estados Unidos de Norteamérica, al comienzo por razones estratégicas para poder ambos países enfrentar a los japoneses y luego, por la guerra fría y desconfianza mutua de las dos grandes potencias, se hizo imposible la unificación, por lo que la Península quedó definitiva e irreconciliablemente escindida en lo que actualmente conocemos como República de Corea del Norte de signo comunista y Corea del Sur de signo democrático, bajo el liderazgo de Synmag Rhee como Presidente de la nueva República,  apoyado irrestrictamente por los EEUU.
La elección democrática de Rhee bajo la supervisión de las Naciones Unidas provocó la reacción de Corea del Norte que en aras de la unificación desató un ataque a gran escala en junio de 1950 que hizo comenzar la guerra en Corea.  En esa guerra participó Venezuela, cuya Junta Militar de gobierno envió 45 soldados en 1951 pertenecientes al Batallón Bolívar, entre ellos, un soldado bolivarense de nombre Juan Antonio Arreaza, a quien todos los días bien temprano vemos caminar el Paseo Orinoco celebrando haber regresado dos años después sin ningún rasguño a pesar de que murieron nueve de ellos en plena batalla.

lunes, 11 de marzo de 2013

El encuentro de Neruda con el Orinoco


A Juan Antonio Arreaza le dieron la baja en 1954, cuando Pablo Neruda era objeto de grandes homenajes en Chile con motivo de sus cincuenta años y ni pensaba venir a Venezuela porque aquí gobernaba una junta militar que perseguía a los comunistas y el poeta cojeaba por ese lado. Neruda pudo venir a Venezuela cinco años después, cuando ya había caído la dictadura.  Quería cantarle como le cantó en un largo poema, al Río Orinoco.  El 15 de marzo de 1959 visitó Ciudad Bolívar junto con su esposa Matilde Urrutia y ofreció un recital en el  auditorio del Liceo Peñalver al lado del guitarrista Alirio Días y del escritor Miguel Otero Silva.  Por la noche el buró regional del PCV, entre ellos, Israel Lugo y José Díaz quisieron ofrecer en la casa del partido un homenaje al camarada chileno, pero cuando fueron por él a su hospedaje en el Hotel Bolívar, había desaparecido.  Un adeco, en tono de broma pero tomado en serio,  dijo que lo “habían secuestrado” y se formó la sanpablera.  El Gobernador Diego Heredia Hernández y el Director de Cultura José Simón Escalona, movilizaron los cuerpos de seguridad y Neruda fue localizado caminando por la orilla del Orinoco junto con los jóvenes estudiantes Enrique Aristeguieta y Antonio Montes, sancionados después por la rigurosa disciplina del partido.

sábado, 9 de marzo de 2013

El Tortugario de Pérez Flores



            Luis Felipe Pérez Flores presidió una sesión solemne de la municipalidad para recibir al poeta Pablo Neruda y declararlo Huésped de Honor.  Luego de la ceremonia los ediles René Vhalis y Germán Gonzáles Seguías le sugirieron que debía complementar el homenaje ofreciéndole al ilustre visitante nuestro plato tradicional el carapacho de tortuga, pues  entonces la captura del quelonio no estaba vedada y abundaban en la playa. 
            Nada de esto ocurrió, pero a Pérez Flores se le prendió el bombillo y decidió crear un Parque con una muestra de los ejemplares de la fauna del Orinoco y  dio los primeros pasos comprando 31.242 metros cuadrados de un terreno contiguo a la Casa de San Isidro, por el cual se pagó 16 mil bolívares recibidos por el entonces Director del Colegio La Milagrosa, Padre Isaac Meixeira.
             Aprovechando el todavía cristalino morichal que pasaba por los predios cercanos a la antigua casa colonial donde viviera el Libertador el 1819, Pérez Flores mandó a construir una laguna artificial y allí sembró los primeros ejemplares: 70 tortugas del Orinoco compradas al Banco Agrícola y Pecuario. La Municipalidad nunca pagó pues por arte de birlibirloque los pacíficos quelonios desaparecieron en la temporada de la Semana Santa de 1968.  Los citadinos, cada vez que tenían que referirse al novedoso ensayo del Presidente edilicio, lo identificaba como el “Tortugario de Pérez Flores”.










viernes, 8 de marzo de 2013

El Faro de Guasina robado por fisgón

Los proyectos del Presidente Municipal de Ciudad Bolívar, bachiller Luis Felipe Pérez Flores, muy poca suerte tuvieron en cuanto a su permanencia en el tiempo. Fracasaron el Tortugario, las verticales bóvedas del cementerio Centurión y el Osario. Lo mismo le ocurrió cuando hizo traer el Faro Giratorio que alumbraba las noches de los presos políticos de Guasina y lo instaló en la Fortaleza de El Zamuro. Desapareció como por arte de magia aunque se especulaba diciendo la gente que había sido obra de jóvenes enamorados, irritados por la luz giratoria que ponía al descubierto sus citas de amor en lo parajes estratégicos de la ciudad.

jueves, 7 de marzo de 2013

El burro que se encabritaba cuando veía una mujer.


Existió en La Paragua un burro, apodado ”El Corneto” que  embestía a las muchachas casaderas. Cuando alguien gritaba en el pueblo “!Ahí viene el Corneto!”, las mujeres abandonaban las calles, espantadas como alma que ha visto al diablo. Era que el tal Corneto no podía ver una falda porque enseguida se encabritaba y corría tras ella.Lo cierto es que El Corneto desapareció de la noche a la mañana y nunca nadie supo si se trató de una conspiración de faldas o aprovechamiento de ciertos inmigrantes recién llegados, acusados por la prensa de meterle a la gente  “gato por liebre” es decir, le vendían por carne de res la de burro en parrilla.  De allí esta variante del tradicional juego del quiminduñe  en tiempo de Semana Santa: “¿Cuántos burros mataron los italianos?” y que cuenta el Bachiller Ernesto Sifontes en una de sus monografías.

La rota nariz de Zea


Busto del prócer Francisco Antonio  Zea
 De Italia  trajeron el busto modelado en mármol, del prócer Francisco Antonio Zea, ofrecido por el Ejecutivo en las fiestas centenarias del Congreso de Angostura y montado por el alarife Modesto Antonio Villalobos, en la calle Orinoco, frente al Club de Comercio.  Este busto amaneció un día con la nariz rota a causa de una piedra lanzada nadie sabe si accidental o intencionalmente.  Lo cierto es que de la odiosa travesura fue acusado el joven estudiante Alberto Palazzi, y todo porque solía bromear a costa del rostro narigudo del botánico y prócer oriundo de Medellín.  El mismo Palazzi, siendo Gobernador, contó la anécdota y quiso reparar el daño, pero en eso vino su reemplazo y el busto sigue allí a la espera de la rinoplastia.

domingo, 3 de marzo de 2013

La guardiana de la Casa del Congreso de Angostura



El doctor Alberto Palazzi, quien gobernó al Estado Bolívar entre 1979 y 1982, visitó de improviso la Casa del Congreso de Angostura, custodiada y cuidada con exacerbados celos por Ana Luisa Contasti, descendiente de próceres de la independencia. El Gobernador, luego de los saludos de rigor, se distanció y sintió el compulsivo hábito de fumar, por lo que  Ana Luisa, no obstante su avanzada edad, se le vino encima y le arrebató el cigarrillo: “Señor Gobernador ¿cómo se le ocurre, en este recinto, en este impoluto refugio de la patria?”

viernes, 1 de marzo de 2013

Los edecanes del Libertador en la Plaza de la ciudad

Y así como la Casa del Congreso de Angostura tuvo en Ana Luisa Contasti su celosa y ejemplar guardiana, también la estatua del libertador en la plaza mayor de Angostura, tuvo sus edecanes.

            Sentados por las noches en los bancos de estilo romano de la Plaza Mayor, se podían ver hasta un poco más del despuntar del 2000 frente a la estatua sobre cuya piel de bronce desliza, verde matizada, la pátina del tiempo.  Aquí  en la capital del Orinoco,  afortunadamente, no hay palomas como en la plaza caraqueña.  Las aves de esta parte del territorio  parecen más respetuosas a la hora de anidar o defecar, pero, en todo caso, tampoco se hubieran atrevido  siendo que en torno a este cuadrilátero histórico,  reposaban vigilantes los ojos de los edecanes.

            Edecanes, sin más uniformes que sus comunes trajes de parroquianos, que buscaban componer el mundo con sus tertulias nocturnales que recordaban  a los poetas integrantes del grupo “Auroguayanos”, sentados, no en bancos romanos de concreto armado como ahora, sino en bancos sencillos de madera, tratando, con el libro de Breton entre sus manos, de combatir la poesía que divulgaba la revista Alondra de la maestra Anita Ramírez.

            No creo que Pedro Anastacio Collins Linche, Cesar Alcalá Mérida, Ignacio Freites, Héctor Roldán, Nahim y Ana Nakkul, Víctor Salazar, Nicolás Palermo y los hermanos Tufic, entre otros, supieran mucho de poesía como la gente del otrora Auroguayanos.  Tal vez, Abraham Salloum Bitar que sabe hablar de la mística del principio de la noche.  Ellos, indudablemente, dominaban el tema político y sobre política fundamentalmente solían discurrir sus noches, mejor aún si eran de luna llena y el presidente del grupo, Pedro Anastacio Collins, se  encargaba  temprano de leer la prensa y conversar con los jefes de las fracciones parlamentarias de la Asamblea Legislativa.  Costumbre que le quedó  porque Pedro Anastasio Colins Linche fue durante diez largos años diputado y en 1963  Presidente de la Cámara y, aún jubilado, seguía ligado a ese poder hasta que la guadaña de las parcas le cortó el hilo de la vida.

La Negra Isidora y el estante de Bolívar



            A Juvenal Herrera las Parcas le cortaron la vida como se la truncaron a la Negra Isidora en 1986 después de unos alegres carnavales saturados de calipso, domplin, calalú, acroe, bananpilé y ginyabí. Se la truncaron también ella, guardiana del estante de Simón Bolívar en El Callao con la que dialogaba muy temprano todas las mañanas al abrir la puerta de su casa que daba precisamente muy directa hacia la plaza.   Ella le hacía la venia al Libertador y le daba los buenos días.

            La estatua sobre un pedestal de mármol lleno de frases heroicas,  mira directo al poniente y no al oriente como ella quería que fuese.  “Por eso  -me dijo una vez- tengo la obligación de levantarme temprano y darle los buenos días ya que no se los puede dar el Sol”.